Una justificación… y el tema principal de “Cinema Paradiso” para compensar

Hay épocas del año en las que me gustaría que los días tuviesen, al menos, el doble de horas. Pido perdón a los queridos amigos de este blog no por el excesivo tiempo que pasa sin que yo publique nada, sino por lo que tardo en responder a sus amables comentarios y, sobre todo, por tener desatendidas sus publicaciones.

La falta de tiempo me ha convencido, además, que no es conveniente diversificarme tanto… hasta el punto de tener abiertos cuatro blogs en WordPress. Al fin y al cabo, éste ya nació influido por el espíritu letamendiano: diverso y disperso como quien lo escribe. Por ello he decidido mantener sólo La Medicina en el Arte, a modo de colección particular, y cerrar los otros dos, cuyos contenidos (mi obsesión por las gafas -que forman parte de mi anatomía desde la infancia- y la música que me gusta, sin que tenga que haber relación alguna con la medicina) pasarán a formar parte de este blog en forma de entradas cortas, con alguna imagen y algún video o poco más… Entradas que me servirán para relajarme… que también es necesario ¿verdad?

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Ésta es una de esas entradas relajantes, con música… música de cine. La música de Ennio Morricone para Cinema Paradiso.

¡Magistral Morricone! Estupenda -en mi opinión- la interpretación de la orquesta bajo su dirección. Y las imágenes de Venecia… Pero no me resisto a insertar esta otra versión -más intimista- que me encanta, interpretada por Yo-Yo Ma al violonchelo y Chris Botti a la trompeta.

 

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