La duquesa fea

La duquesa fea

Hace tiempo que tenía pensado comentar un retrato sorprendente desde el punto de vista médico (si es que refleja la realidad y no se trata de una pintura satírica, de una caricatura): La duquesa fea, que el pintor flamenco Quentin Massys realizó hacia el año 1513 y se encuentra actualmente en la National Gallery, de Londres. Pero cuando estaba actualizando la bibliografía sobre el cuadro descubrí que, recientemente, ya había escrito sobre el mismo en su blog alguien que, sin duda, lo explica mucho mejor de lo que podría hacerlo, el Doctor Xavier Sierra. En consecuencia -espero que el Doctor Sierra no se moleste por ello- me limitaré prácticamente a copiar la mayor parte de su artículo:

“Quentin Massys (1466-1530) fue un pintor que aunó la tradición flamenca con las nuevas corrientes del Renacimiento Italiano. Realizó importantes obras de tema religioso (Cristo presentado al pueblo, La Virgen con el niño) y también profano (El cambista y su mujer) en las que destaca la minuciosidad de su pintura.

La duquesa fea o Retrato de una vieja grotesca es una obra inquietante que desconcierta al espectador. El tono satírico y provocador de la obra, el estilo caricaturesco, no parecen en principio muy acordes con las corrientes artísticas del siglo XVI en el que fue pintado, y tiene algo difícil de explicar que nos remite más bien al arte contemporáneo. Algunos autores creen que esta obra fue realizada para ilustrar el Elogio de la locura de Erasmo de Rotterdam, que era amigo de Massys.”

Quentin Massys (1466-1530). "La duquesa fea" (c.1513). Óleo sobre madera de roble. 62,4 x 45,5 cm. National Gallery. Londres.

Quentin Massys (1466-1530). “La duquesa fea” (c.1513). Óleo sobre madera de roble. 62,4 x 45,5 cm. National Gallery. Londres.

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“Massys deja en esta obra varias pistas para explicar el retrato. En el cuadro aparece una mujer vieja (también por este nombre es conocida la obra) ataviada con indumentaria totalmente pasada de moda en aquel momento (es un vestido y un tocado de cuernos propio de principios del siglo XV) y con un escote que deja entrever un pecho arrugado y fláccido. Se trata de una mujer de edad, evidentemente. Sostiene con sus manos deformadas un capullo de rosa roja entre sus dedos, un símbolo que era propio de las mujeres que buscaban pretendientes.

Pero lo que más llama la atención del retrato es su cara, deformada por una frente muy prominente, y una nariz aplastada, algo simiesca. Massys combina estos elementos con una clara intención satírica, la de la mujer fea y vieja que aún no se ha librado de la lascivia.

Pero, ¿es todo sátira en la obra de Massys? ¿un mero símbolo? ¿o nos remite a un personaje real que se toma de ejemplo para hacer aún más cruenta la sátira? La aparición de un dibujo de Leonardo da Vinci representando al mismo personaje nos induce a creer que se trata de un personaje que realmente existió. Durante mucho tiempo se sostuvo la teoría de que Massys copió a Leonardo, pero todo parece indicar que fue al revés. No es del todo extraño, ya que Leonardo, estaba muy interesado en la representación de la fealdad en el arte.”

Leonardo da Vinci. "Cabeza grotesca"

Leonardo da Vinci. “Cabeza grotesca”

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“Michael Baum, profesor emérito de Cirugía de la Universidad de Londres y su discípulo Christopher Cook, han estudiado a fondo este retrato. El personaje representado presenta una clara deformación de la zona frontal y arcos superciliares, que le produce una frente ancha, abombada y prominente. También presenta una mandíbula aumentada, un labio superior más ancho de lo normal y hundidos hacia el interior, lo que puede revelar una ausencia de dientes. La nariz está empujada hacia arriba. Además presenta claras deformidades en las manos, con las articulaciones engrosadas. La ancha clavícula de la mujer completa el cuadro clínico. Todos estos síntomas son compatibles con una osteítis deformante, también conocida como enfermedad de Paget. Esta posibilidad ya había sido apuntada en 1989 por Jan Dequeker, reumatólogo de la Universidad de Lovaina.*

Esta enfermedad suele afectar más frecuentemente al fémur y a la pelvis, pero en este caso las alteraciones asentaron en la cara. El resultado fue un aspecto grotesco en una persona que en su juventud debió presentar un aspecto normal, probablemente bello. La enfermedad transformó su cuerpo y su aspecto, probable motivo de que fuera tomada como ejemplo de la fugacidad de la juventud y del amor carnal por Massys.

Como consecuencia de su mal, la infortunada duquesa también debió sufrir dolores de cabeza y alteraciones de la hipófisis, que explicarían la importante alopecia que está bien patente en el retrato, y algunos rasgos de androgenización.

Además, y al margen de lo anterior, presenta un pequeño tumor cutáneo en la mejilla derecha, probablemente un nevus intradérmico o nevus de Miescher.

La osteítis deformante fue descrita por el cirujano británico Sir James Paget en 1876 (en tiempos de la duquesa era una enfermedad todavía no bien conocida). Se trata de una enfermedad inflamatoria no metabólica del tejido óseo. Actualmente se interpreta como una neoplasia benigna del tejido óseo que conlleva un alto riesgo de aparición de un osteosarcoma agresivo. La principar característica de esta enfermedad es un aumento de resorción y de la formación de hueso. En su fase precoz, predomina la reabsorción, por lo que se pierde densidad ósea. Más tarde, se forma hueso nuevo, que produce las deformidades hipertróficas generalizadas que se observan clínicamente. La afectación craneofacial conlleva frecuentemente sordera (por compresión del VIII par craneal), cefaleas, epífora (lagrimeo continuo), y dolores neurálgicos.

Nos queda la difícil empresa de identificar al personaje. Algunos la identifican con Margarete Maultasch, condesa del Tirol, famosa por su fealdad, aunque este personaje vivió algunas décadas antes, lo que hace improbable que hubiera sido retratada varias veces por diferentes artistas de la misma época. Lo que sí es cierto es que el personaje de La duquesa fea de Massys inspiró, años después a John Tenniel para ilustrar el personaje de la duquesa al ilustrar Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll (1865).”

John Tenniel, se inspiró en La duquesa fea de Massys para  imaginar la duquesa de Alicia en el País de las maravillas (1865)

John Tenniel, se inspiró en La duquesa fea de Massys para
imaginar la duquesa de Alicia en el País de las maravillas (1865)

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Existe otro grabado, realizado por Wenceslaus Hollar (quien se dice que se inspiró en Leonardo aunque a mí me parece más cercano al retrato de Massys puesto que no le falta ni la flor en la mano a la señora) conocido como Rex et Regina de Tunis o “Dos cabezas deformadas detrás de una pared“, donde también podemos ver una imagen muy similar.

Wenceslas Hollar. "Rex et Regina de Tunis"

Wenceslas Hollar. “Rex et Regina de Tunis”

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Finalmente, el Doctor Sierra concluye:

“Al volver a observar este cuadro, nos volverá a asaltar la inquietud provocada por el contraste entre la belleza y la fealdad, la juventud y la vejez, la virtud y el vicio, la salud y la enfermedad. Los contrastes extremos, que fueron la probable intención satírica de su autor y que son, en definitiva, los polos opuestos entre los que fluctúa nuestra vida.”

Quentin Massys (1466-1530). "La duquesa fea" (c.1513). Óleo sobre madera de roble. 62,4 x 45,5 cm. National Gallery. Londres.

Quentin Massys (1466-1530). “La duquesa fea” (c.1513). Óleo sobre madera de roble. 62,4 x 45,5 cm. National Gallery. Londres.

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Nota

*El artículo del Doctor Dequeker se puede ver completo pulsando sobre el siguiente enlace: “Paget’s disease in a painting by Quinten Metsys (Massys)“, publicado en el British Medical Journal a finales de 1989. Así como, pulsando sobre el siguiente, la réplica del Doctor Pankaj Sharma, del London Hospital, como “Carta al Director” en la misma revista, proponiendo la acromegalia en vez de la enfermedad de Paget como causa más probable de las deformidades de la duquesa fea.

Agradecimiento

Al Doctor Xavier Sierra por su trabajo. Se puede acceder al artículo completo pulsando sobre “La duquesa fea“. Pero recomiendo una visita tranquila al blog:

Un dermatólogo en el museo

Higea, la diosa griega de la salud, pintada por Rubens

 

Peter_Paul_Rubens_-_Hygeia

Pedro Pablo Rubens (1577-1640). “Higea, diosa de la salud” (c.1615). Óleo sobre tabla, 107 x 74,5 cm. Detroit Institute of Arts

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Higea -o Higía, o Hygieía, o Hygeia, que, de estas formas y quizás algunas más, podemos encontrar escrito su nombre- era la diosa griega de la salud. Pertenecía a una ilustre familia mitológica: hija de Asclepio, el dios de la medicina (al que los romanos, luego, llamaron Esculapio) y, por tanto, nieta de Apolo, uno de los más poderosos y polifacéticos dioses del Olimpo, y hermana -entre otras y otros- de Panacea “la que todo lo cura”. Con su abuelo, su padre y su hermana aparece todavía en el inicio del famoso Juramento Hipocrático.

Este cuadro -en mi modesta opinión- es uno de los menos conocidos, pero no por eso menos bello, de Rubens. El pintor nos muestra aquí esplendorosa a la diosa de la salud, representada con su principal atributo: la serpiente.(1) Como dicen los autores del libro El médico de familia en el arte:

“… el contenido del cuadro se centra en ese antídoto que Higea deposita en la boca de la serpiente sagrada para que el veneno de ésta se transforme en remedio beneficioso para la salud corporal del enfermo, mientras la voluptuosidad del cuerpo divinizado (característica de los cánones formales del pintor) y el apasionado color de las telas envuelven la acción en una mirada de anhelo, sorpresa e incredulidad por parte del espectador…”(2)

Notas:

(1) La serpiente, en medicina, como en muchas culturas, no tiene la connotación negativa que algunos le otorgan. Al contrario, la serpiente que muda su piel, es signo de renovación, de sanación. Por eso aparece en el emblema de algunas profesiones sanitarias y, concretamente, en el Bastón o “Vara de Esculapio“.

(2) GONZÁLEZ, F.; GONZÁLEZ, J. y ORERO, A. (Dirs.) (2005): El médico de familia en el arte. Barcelona, Grupo Ars XXI de Comunicación: 98.

Enlace de interés:

DETROIT INSTITUTE OF ARTS

 

Los ciegos de Bruegel

Los ciegos de Bruegel

Algunos amigos de facebook andan entretenidos en algo que me pareció divertido. Consiste en que uno de ellos publica una obra de arte con un breve comentario sobre la misma y avisa que, a quien le ponga un “me gusta”, le indicará el nombre de un pintor para que elija una de sus cuadros y lo comente también… Yo puse mi “me gusta” a la pintura que había comentado una amiga y cuando -para seguir el juego- ella me propuso el nombre de Pieter Bruegel, no caí yo en preguntarle -la verdad sea dicha- si se refería a Pieter Bruegel el Viejo (c.1525/1530-1569) o a Pieter Bruegel el Joven (1564-1638). Lo primero que pensé entonces fue: “Bueno… empezaaré por “el Viejo”, a quien se le conoce así por ser el padre del “Joven” (y no por su edad, porque el pobre murió “en la flor de la vida” -como he leído en alguna parte- alrededor de los cuarenta años de edad; mientras que el hijo, “el Joven”, en cambio, falleció el año que cumplía los 74 de edad.

Estaba, pues, dedicado a seleccionar un cuadro del fundador de una de las principales dinastías de pintores flamencos de los siglos XVI y XVII, cuando -ignorante de mí- me pregunté: “¿Y no habrá un cuadro que pintaran entre los dos, padre e hijo?”. Bastó pararme un momento a comprobar fechas de nacimiento y muerte de ambos para darme cuenta de que eso era imposible, porque “el Joven” cumplía tan solo 5 añitos cuando murió su papá. Pero, mire usted por donde, resulta que hay un cuadro por lo menos -precisamente uno de los que más me interesan personalmente, por su relación con la medicina- que el padre pintó en 1568, un año antes de fallecer (y que actualmente se encuentra en el Museo di Capodimonte, en Nápoles) que el hijo copió posteriormente, en fecha que no he podido determinar. Y la copia es tan buena que cuesta encontrar las diferencias. Me refiero al cuadro conocido como “La parábola de los ciegos”, o también como “El ciego guiando a otros ciegos”, “Ceguera”, o incluso “Ciegos de Nápoles”. Los Bruegel nos muestran a seis ciegos que caminan unos detrás de otros. El guía que les precede, ciego también, cae a un río. El siguiente ciego se tambalea por encima del primero. El tercero, asido al segundo, sigue a los anteriores. Los que van detrás no saben aún lo que está pasando, pero se da por hecho que acabarán cayendo también. La pintura se basa en el Evangelio, cuando dice Jesús refiriéndose a los fariseos: “Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo” (Mt 15:14).

Veamos primero la versión original de Pieter Bruegel el Viejo:

Bruegel El Viejo Parábola de los ciegos

A continuación la copia de Pieter Bruegel el Joven (el tono de la pintura me parece más un problema de reproducción de la imagen que otra cosa). ¿Aprecias las diferencias?

Pieter_Breughel_el Joven-_Gleichnis_von_den_Blinden

Y podemos ver también en detalle a algunos de los ciegos (primero el segundo, y luego los ciegos tercero, cuarto y quinto):

Segundo ciego

Ciegos 3 4 y 5Lógicamente, no haré una valoración técnica ni artística de estas sobras (sobre las que existe amplia información en Internet) porque no estoy capacitado para ello. Tampoco lo estoy -lo reconozco- para exponer debidamente su interés médico, fundamentalmente oftalmológico; pero, para ello, cuento con los estudios realizados por distintos especialistas y, en concreto, con un artículo publicado el año 2011, en los Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología, por Santos-Bueso, Sáenz-Francés y García-Sánchez, de donde transcribo lo siguiente:

“En varios de los seis ciegos puede identificarse distinta afección ocular. El primer ciego ya ha caído al río arrastrando en su caída al segundo. En este segundo ciego, se aprecia enucleación bilateral. Podría tratarse de un traumatismo por una pelea o accidente, o muy posiblemente por la costumbre de sacar los ojos de los nobles vencidos en las guerras. El tercer ciego presenta un leucoma corneal en su ojo derecho y el cuarto ciego, una ptisis bulbi grave. El quinto ciego oculta sus ojos con un gorro, imagen representada de forma recurrente por Bruegel en otras obras. El sexto ciego presenta dos cataratas hipermaduras evidentes. En definitiva se trata de una obra extraordinaria en la que puede identificarse la afección ocular de los ciegos que la componen.”

Referencia

Santos-Bueso E, Sáenz-Francés F, García-Sánchez J. Patología ocular en la obra de Pieter Bruegel el Viejo (I). El ciego guía de ciegos (La parábola de los ciegos). Arch Soc Esp Oftalmol, 2011;86(7):232-3. [Disponible en: http://www.oftalmo.com/seo/archivos/maquetas/2/5F328179-C890-C5C9-EB0E-000075AFFA12/articulo.pdf; consultado el 3 de enero de 2011].

¡Feliz Navidad!

¡Feliz Navidad!

Como cada año, y espero que sean muchos para todos nosotros, en estas fechas se conmemora un hecho tan trascendental en la historia de la Humanidad como para que buena parte de ella lo considere el inicio de nuestra era. Son fechas en las que nos deseamos salud, amor y paz. Y a mí me gusta hacerlo con una imagen en la que, junto al recién nacido, aparecen como pastorcillo o angelito unos niños que parecen ser muy especiales…

Follower of Jan Joest of Kalkar (Netherlandish, active about 1515), The Adoration of the Christ Child

Sobre el cuadro, sobre por qué es posible que ese angelito que se ve a la izquierda de la Virgen -y puede que también el pastorcito que aparece arriba, en el centro- sean tan especiales, no les digo más… seguro de que lo han adivinado. Sí adjunto algunos enlaces de interés sobre el tema, a continuación:

The Metropolitan Museum of Art: The Adoration of the Christ Child

Confessions of the Chromosomally Enhanced: Down syndrome despicted in Renaissance Art

Down with Date: A Brief History of Down Syndrome, part 2: Before John Langdon Down

Francisco Doña: ¿Aparecen un ángel y un pastor con síndrome de Down en una pintura flamenca del siglo XVI sobre “La Adoración del Niño Jesús?

En una ocasión como ésta no puede faltar la música, y en este blog lo hacemos con la canción que compusieron el sacerdote austriaco Joseph Mohr y el maestro de escuela y organista Franz Xaver Gruber, interpretada por primera vez el 24 de diciembre de 1818 en la iglesia de San Nicolás de Obendorf (Austria): Stille Nacht, heilige NachtNoche de paz, noche de amor… En la actualidad, no se interpreta exactamente igual que entonces; aunque no creo que la emoción que produce sea muy distinta…

¡FELIZ NAVIDAD!

La tentación primigenia

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He aquí las doce tablas del Políptico de la Adoración del Cordero Místico, conocido también como Políptico de Gante o Altar de Gante, realizado por los hermanos Hubert y Jan van Eyk , para el altar mayor de la Catedral de San Bavón, en la mencionada capital flamenca. Fue Hubert van Eyk quien comenzó a pintar la magna obra, y a ella se dedicó hasta su muerte en 1426; pero sería su hermano quien la culminara en 1432.

Los interesados en contemplar esta obra con detalle, pueden hacerlo accediendo a la estupenda página electrónica cuyo enlace les dejo a continuación:

Closer to Van Eyk: Rediscovering the Ghent Altarpiece

En la parte superior del retablo, a la derecha, Jan van Eyk nos muestra a Eva (una Eva, por cierto, a quien la pudibundez del siglo XIX vistió, pero hoy podemos ver en su estado natural). Ella, Eva, lleva en su mano derecha el fruto prohibido. Un extraño fruto -como podíamos apreciar en el detalle publicado en la entrada anterior- que en nada parece la tradicional manzana, deliciosa fruta a la que sin razón atribuimos normalmente la primera tentación, porque el Génesis no especifica cual era el fruto del árbol del bien y del mal. No me explico por qué ha tenido la manzana siempre “tan mala prensa”, desde la manzana de la discordia, que llevó al Juicio de Paris, hasta la manzana de Blancanieves, entre otras.

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Pero esta Eva de Jan van Eyk tiene una característica que llama la atención: está embarazada. Van Eyk es muy cuidadoso con la anatomía, la representa fielmente, y el estado de la mujer no ofrece dudas. Los expertos señalan que representa así a la madre universal. La explicación me parece satisfactoria. No obstante, entre la multitud de representaciones artísticas de Eva, dudo que podamos verla embarazada con frecuencia. Y puestos a criticar -no sólo a Van Eyk, sino ahora sí a la mayoría de los artistas- ¿por qué, si hasta después de comer del fruto prohibido no tuvieron Adán y Eva conciencia de su desnudez, aparecen casi siempre ocultando recatadamente sus genitales con las típicas hojas antes de comerlo?

A todos los amigos que tan amablemente y con tanto acierto han participado en este juego del fruto prohibido y la tentación de Eva: muchas gracias y un fuerte abrazo.

¡Feliz Navidad!

Un año más, gracias a Dios, llega la Navidad y, aunque los “rafaeles simancas” de turno y otros cortos de mente como él abominen de nuestra tradición, yo no voy a dejar de felicitar a la gente que quiero, y a quien venga a este sitio, con imágenes que nos recuerdan el auténtico significado de lo que celebramos. Como aún faltan unos días hasta la Nochebuena, el 24 de diciembre, posiblemente, no será la única; pero empiezo con esta imagen, que tiene algo especial… ¿Lo ves?

Discípulo de Jan Joest van Kalkar. La Adoración del Niño Jesús (c.1515) Óleo sobre tabla. 104,1 x 71,8 The Metropolitan Museum of Art. New York

Discípulo de Jan Joest van Kalkar. La Adoración del Niño Jesús (c.1515)
Óleo sobre tabla. 104,1 x 71,8
The Metropolitan Museum of Art. New York

Yo vi este cuadro por primera vez en el muy recomendable blog de la doctora Renata Calheiros Viana, Arte Médica, y ya lo he comentado en Medicina, Historia y Arte. Sin embargo, no me resisto a utilizarlo otra vez para desearte a ti, que ahora estás aquí, todo lo mejor en esta Navidad y compartir contigo la preciosa pieza navideña que nos regaló Arcángelo Corelli.