Sombrero de copa

Sombrero de copa

El sombrero de copa o sombrero de copa alta, conocido también como chistera en España o galera en Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay (según Wikipedia) fue muy usado por los hombres durante todo el siglo XIX y principios del XX. Por entonces, era raro encontrar un caballero que se preciara de serlo sin su prácticamente imprescindible chistera. Incluso provocadores natos como el pintor francés Édouard Manet, el autor de obras tan polémicas como Olympia o Le Déjeuner sur l’Herbe, aparece vestido como un dandi -sin que le falte el sombrero de copa, por supuesto- cuando en 1867 le retrata Henri Fantin-Latour, en un cuadro que se encuentra en el Art Institute de Chicago.

Henri Fantin-Latour. Retrato de Édouard Manet. Art Institute

Henri Fantin-Latour. Retrato de Édouard Manet (1867). Art Institute. Chicago

.

Hoy en día, el sombrero de copa ha quedado relegado (cada vez más) a determinadas ceremonias; pero en aquella época resultaba indispensable hasta en los momentos de ocio. Sirva de ejemplo la siguiente pintura del alemán Franz Ludwig Catel que nos muestra al príncipe Luis de Baviera (en un cuadro encargado por él mismo) disfrutando con sus amigos (la mayoría artistas) de una buena jarana, el año 1824, en una Taberna de Vinos Españoles, en Roma.

crown-prince-ludwig-in-the-spanish-wine-tavern-in-rome-by-franz-ludwig-catel-1824 joseph donaghy

Franz Ludwig Catel. El príncipe Luis de Baviera en la Taberna de Vinos Españoles de Roma (1824). Neue Pinakothek. Munich

.

Ya en 1935, el sombrero de copa da título a una comedia musical, Top Hat, dirigida por Mark Sandrich, con música y letra de Irving Berlin y con Fred Astaire y Ginger Rogers en los papeles principales. A esa película pertenece, por cierto, una de las melodías emblemáticas de la famosa pareja de bailarines: Cheek to Cheek.

¿Qué no has visto ningún sombrero de copa en este vídeo? No te preocupes, que pongo otro repleto de ellos…

¿Pero a qué viene tanto sombrero de copa? -te preguntarás. Bueno… tiene su explicación. Hace tiempo que estaba pensando volver a traer aquí uno de esos juegos de investigación como los que ya hicimos antes. El otro día nuestro amigo Francisco Javier Tostado, amablemente, me lo pidió. Y si Francisco lo pide, no hace falta más.

La imagen que les dejo es ésta:

Copia

.

¿Quién es este señor con sombrero de copa y qué está haciendo?

Como es habitual en estos “juegos” los comentarios y las respuestas no aparecerán hasta dentro de unos días, dejando tiempo para participar. Gracias, por anticipado…

¡Ya vienen los Reyes Magos!

Alberto Durero (1471-1528). Anbertung der Könige (1504)Óleo sobre madera. 100 x 114 cm.Galería Uffizi, Florencia, Italia

Alberto Durero (1471-1528). Anbertung der Könige (1504)
Óleo sobre madera. 100 x 114 cm.
Galería Uffizi, Florencia, Italia

¡Ya vienen!

¡Ya vienen los Reyes Magos! Esta noche, todos a dormir temprano (hasta yo, y eso sí que es difícil). Como hemos sido buenos, seguro que algún regalo recibiremos…

Mientras tanto, aquí dejo esta Adoración de los Magos de Durero, donde el anciano, el hombre maduro y el joven, de distintas razas, le ofrecen al Niño sus regalos como Dios, como rey y como hombre… Regalos, por cierto -oro, incienso y mirra- que a lo largo de la historia han tenido (y aún tienen, en algunos casos) diferentes usos medicinales.

Entre las curiosidades del cuadro, cabe señalar que Alberto Durero se representa a sí mismo como el rey Gaspar (cosa nada extraña en este pintor del que se conservan un buen número de autorretratos). Pero me llaman especialmente la atención los insectos que aparecen en primer plano… Me pregunto si tendrían algún significado… ¿Serían un detalle especial para el mecenas que le encargó el cuadro, Federico III de Sajonia, al que llamaban “El Sabio”).

Buscando música en YouTube para esta entrada, me he encontrado con que una de las canciones más reproducidas es ésta que se puede escuchar, a continuación, del gran pianista y compositor argentino Ariel Ramírez, con letra de Félix Luna y la voz de Mercedes Sosa.

¡FELICES REYES!

Dieciséis de diciembre: recordando a Beethoven y Saint-Saëns

Joseph Karl Stieler (1781-1858). Retrato de Ludwig van Beethoven cuando componía la "Missa Solemnis"Óleo sobre lienzo. 62 x 50 cm.Beethoven Haus. Bonn

Joseph Karl Stieler (1781-1858). Retrato de Ludwig van Beethoven
cuando componía la “Missa Solemnis” (1820)
Óleo sobre lienzo. 62 x 50 cm.
Beethoven Haus. Bonn

¡Qué día, el 16 de diciembre, para la historia de la música!

El 16 de diciembre de 1921 fallecía ese ser de múltiples intereses y conocimientos, excepcional renovador de la música, que se llamaba Charles Camille Saint-Saëns. Cualquiera de sus melodías es una delicia para los sentidos y -sin duda- si este blog perdura, se enriquecerá con las notas de sus diversas composiciones. Para esta primera vez he elegido el Segundo Movimiento Allegro Scherzando del Concierto Nº 2 para piano y orquesta en Sol menor, interpretado por Rubinstein con la London Symphony Orchestra.

Pero también un 16 de diciembre, unos ciento cincuenta años antes de la muerte de Saint-Saëns, en 1770, nacía en Bonn (Alemania) uno de los más grandes genios -si no el que más- de la música de todos los tiempos, Ludwig van Beethoven, a quien vemos arriba en un retrato pintado por Joseph Karl Stieler cuando tenía cincuenta años de edad. Si con el músico anterior no era fácil elegir, con Beethoven ni lo intento y me limito a insertar la pieza que estoy escuchando ahora mismo, la Sonata para piano Nº 31 Op. 110, en una preciosa interpretación de Hélène Grimaud.

¡Quede aquí mi pequeño homenaje, en este día, como testimonio de admiración a dos músicos verdaderamente grandes!