Melody Gardot: una historia de superación personal gracias a la música

Melody Gardot 1

Hace tres años descubrí por casualidad a una joven cantante de jazz norteamericana. Lo primero que me impresionó de ella fue la dulzura de su voz; aunque también me llamaron la atención sus gafas oscuras y lo poco que se movía sobre el escenario, en las grabaciones en vídeo de actuaciones en directo. La curiosidad me hizo querer saber más sobre ella y me encontré con una historia que merece ser conocida: la historia de alguien que ha sabido afrontar la tragedia que un día llegó a su vida, para convertirse en un magnífico ejemplo de superación personal.

Melody Gardot nació el 2 de febrero de 1985. Solo tenía 19 años de edad y vivía en Filadelfia cuando un día, circulando en bicicleta por su ciudad, un todoterreno que se saltó un semáforo en rojo la atropelló. Las lesiones que sufrió fueron muy graves: doble fractura de pelvis, daños en la columna vertebral y traumatismo craneoencefálico. Tuvo que permanecer un año hospitalizada. Pero le quedaron diversas secuelas. Por ejemplo, un dolor crónico e irreversible. Bastante después del accidente, ya como cantante profesional, viajaba acompañada por un fisioterapeuta y llavaba continuamente sujeta a su cintura una máquina de T.E.N.S. para el tratamiento analgésico. Todavía, ahora -según tengo entendido- no puede permanecer demasiado tiempo en la misma postura y suele caminar apoyándose en un bastón. Pero la afectación cerebral le dejó además otras secuelas, como hipoestesia -una sensibilidad excesiva y molesta- a los ruidos y a la luz. Esta última es la que le obliga a usar continuamente gafas oscuras. Y más aún: amnesia (pérdida de memoria) a corto y largo plazo y afasia (pérdida o trastorno de la capacidad del habla). Ella, tras el accidente, podía pensar pero no era capaz de expresar verbalmente sus pensamientos.

 Melody Gardot

Cuesta hacerse una idea aproximada siquiera de lo que sufriría esta chica en su cama del hospital. Pero allí mismo empezó Melody a luchar para rehacer su vida. Como había estudiado música desde niña (incluso había llegado a tocar el piano en algunos locales de Filadelfia, desde los 16 años, para ayudar a pagar sus estudios), por consejo médico utilizó la música como parte de su tratamiento. No podía llevarse el piano a la cama, pero se compró una guitarra y empezó a componer y a cantar de un modo que nada tenía que ver con lo que había hecho antes.

La canción que la hizo más conocida fue Baby I’m a Fool

Más reciente y “colorida” es esta Mira:

Enlace de interés:

Carlos Galilea (2013): “Melody Gardot, la diosa del jazz mundial”

Diana Krall: I’ve got you under my skin

dk-grd-cvr-fnl-cmyk_20120814_103720

Quien me conoce sabe que Diana Krall es una de mis cantantes preferidas. Son muchas las horas que he pasado acompañado de su voz cálida y la amable melodía de su piano que me regalan la paz y la tranquilidad que tantas veces necesito… Y la que dejo a continuación es una de las canciones suyas que más me gusta. Para mí, una auténtica delicia que quiero compartir contigo.