Autopsias de arte

Dalí Picasso Van GoghUn poco de humor siempre es agradable -creo yo- y con humor me tomo esta imagen genial… aunque nos muestre un tema que en otro caso sería tan poco agradable como una autopsia. Dudo que alguna vez pueda ver “autopsias” tan “artísticas” como éstas de Dalí, Picasso y Van Gogh.

Vi esta imagen por primera vez en la página de Facebook de Paula Tavares, que la había publicado el 3 de diciembre de 2012. Yo la reproduje el pasado 1 de julio. Luego la he vuelto a ver en diversas ocasiones. Pero no he podido saber quien es el autor de esta “obra de arte”. Si alguien lo sabe le agradeceré que me lo diga, por favor.

El “Dúo de los gatos” de Gioachino Rossini

Caricatura publicada en la revista

Caricatura publicada en la revista “Le Hanneton”, el 4 de julio de 1867, alusiva a Rossini y sus “innovadoras formas musicales” (incluye un texto autógrafo y la firma del artista)

Si alguien piensa todavía que la música clásica es siempre seria y no es divertida (cosa que dudo entre quienes leen este blog, gente inteligente) es que no ha escuchado el “Dúo de los gatos” de Gioachino Rossini (1792-1868) un músico sobre el que tendré que volver a escribir, si Dios quiere.

Rossini trabajó mucho en su juventud, pronto se hizo famoso y rico, pero dejó de componer -porque pudo hacerlo- con poco más de treinta años, y se dedicó a disfrutar de la vida y de una de sus principales aficiones: la buena mesa.

También era conocido por su sentido del humor; aunque, cuando componía, no le hacía ninguna gracia que los cantantes modificaran las partituras de sus óperas para su propio lucimiento. No sabemos con certeza si eso tuvo que ver con la composición de esta pequeña pieza que vamos a escuchar (hay quien dice que la compuso en honor de un par de gatos que todas las mañanas venían a visitarlo en su casa de Padua).

El “Dúo de los gatos” solo usa la palabra “miau” (por tanto, la letra es fácil, casi tanto como la de algunas canciones bastante más recientes) pero repetida de múltiples formas que entrañan gran dificultad para sus intérpretes. Se compuso originalmente para piano y dos voces femeninas, generalmente soprano y mezzosoprano, pero ahora vamos a disfrutarlo cantado por “voces blancas”, los niños del coro Petits Chanteurs à la Crois de Bois, en un concierto que tuvo lugar en Seúl, el 30 de noviembre de 1996.

Para mejor y mayor información les dejo los enlaces a un artículo de Estitxu López de Munaín, publicado en Zapardiel, revista de cultura y gastronomía  y en el blog “En Clave de Niños“, de Sinalefa.

Le agradezco al Profesor Dr. D. Juan Rafael Cabrera Afonso, médico, historiador, melómano empedernido, maestro y queridísimo amigo que tuviera la buena idea de descubrirme esta simpática pieza musical.