Jacqueline du Pré y la esclerosis múltiple

Jacqueline du Pré y la esclerosis múltiple

No había cumplido cinco años de edad, cuando Jacqueline Mary du Pré se enamoró de los sonidos del violonchelo. La niña había nacido en Oxford (Inglaterra), el 26 de enero de 1945. Era hija de una profesora de piano y de un contable miembro de una antigua familia normanda que mantenía el apellido francés de sus ascendientes, y que tras trabajar varios años en la banca se hizo editor de su propia revista profesional. En cuanto inició su formación musical, Jacqueline dio muestras de unas prodigiosas dotes para la interpretación. Pronto, embelesaba al público por la pasión que transmitía en cada una de sus actuaciones. Con poco más de veinte años su nombre había alcanzado el Olimpo del violonchelo, junto a los de Pau Casals y Mstislav Rostropóvich -por ejemplo- que fueron también algunos de sus maestros. Su interpretación del Concierto para violonchelo y orquesta en mi menor, opus 85, de Sir Edward Elgar, ha quedado para siempre como un referente prácticamente insuperable. Podemos oírla y verla, en esta ocasión, dirigida por el que sería su marido: Daniel Barenboim.

(Vídeo actualizado el 1 de julio de 2015, por haberse suprimido en YouTube el anterior).

*

Si, siendo niña, se había enamorado del violonchelo hasta el punto de dedicarle su vida, la joven Jacqueline du Pré, con la misma pasión, se enamoró de Barenboim. Le conoció en 1966. El año siguiente lo abandonó todo para volar a Israel y -tras convertirse al judaísmo- casarse con él a los pocos días de que se diera por finalizada la Guerra de los Seis Días, el 15 de junio de 1967.

Jacqueline du Pré y Daniel Barenboim en una fotografía de Clive Barda (c.1972). National Portrait Gallery (UK)

Jacqueline du Pré y Daniel Barenboim en una fotografía de Clive Barda (c.1972). National Portrait Gallery (UK)

*

A Jacqueline du Pré la llamaban entonces “Smiling“, por su fácil y frecuente sonrisa.

Jacqueline du Pré, a la que llamaban

Jacqueline du Pré, a la que llamaban “Smiling”

*

Pero, en 1971, comenzó a sufrir pérdida de sensibilidad y dificultades en el movimiento de los dedos. Algo terrible para una chelista. Le diagnosticaron esclerosis múltiple.

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que afecta al cerebro y a la médula espinal. Es más frecuente en mujeres que en hombres. No se conoce su etiología. El diagnóstico es difícil, porque puede manifestarse por múltiples y variables síntomas; pero es importante diagnosticarla lo más pronto posible, pues aunque hasta ahora no tiene cura sí contamos con tratamientos que pueden retardar el progreso de la enfermedad. Desgraciadamente, los medicamentos que hoy se utilizan para tratar la esclerosis múltiple no existían en tiempos de Jacqueline du Pré.

Nos gusta recordarla feliz, divirtiéndose con sus amigos Itzhak Perlman, Zubin Metha, y su amado Daniel Barenboim. ¡Sonriendo!

 *

Enlaces de interés:

Jacqueline du Pré

Esclerosis Múltiple España

Esclerosis Múltiple. Blog del Dr. Jesús Santiago

Anuncios

Empieza el Nuevo Año… Un día de descanso y a continuar con lo nuestro, que el mundo sigue girando.

Empieza el Nuevo Año… Un día de descanso y a continuar con lo nuestro, que el mundo sigue girando.

Llámenme antiguo… si quieren, hasta pueden llamarme carroza. Pero siguiendo la tradición desde mi ya lejana infancia, el año comienza para mí descansando tranquilamente en casa, acompañado por los sones de la Filarmónica de Viena. Puede decirse que el redoble de tambor que da inicio a la Marcha Radetzky marca el auténtico principio de mi Nuevo Año.

Este año 2014, en el Concierto de Año Nuevo, la Orquesta ha vuelto a ser dirigida por Daniel Barenboim, que está haciendo lo posible por superar a mi admirado Georges Prêtre (quien en 2010, con 85 años de edad, fue el director del Concierto). Me ha gustado el detalle de Barenboim al dedicarse durante la emblemática Marcha Radetzky más que a dirigir las palmas del público, como es tradicional, a saludar personalmente a los verdaderos artífices de este acto: los músicos.

Igualmente, yo quisiera saludar así a quienes son lo más importante para este blog: ustedes. “Siguiendo a Letamendi” no existiría sin ustedes. Nunca lo escribiría para mí solo.

¡FELIZ AÑO NUEVO, AMIGOS!

Alisa Weilerstein, la nueva reina del chelo

Alisa WeilersteinICM ArtistsSeptember 2004Photo by Christian Steiner

Alisa Weilerstein
Fotografía de Christian Steiner (2004)

Su primer cello se lo construyó su abuela, a los 2 años de edad, con “una caja de cereales” – apunta Rodri García, en La Voz de Galicia– y “un palillo chino”.  A los 4 años ya consiguió que su madre le comprara un violonchelo de verdad. Ahora, al cumplir los treinta años, Alisa Weilerstein se ha convertido en la nueva reina mundial del cello, y ha ganado su cetro al interpretar la pieza que -como nos cuenta Susana Gaviña en ABC.es– ha sido una obsesión durante toda su vida. Es muy difícil tocar el maravilloso Concierto para violonchelo de Elgar como lo hacía Jacqueline du Pré. Alisa Weilerstein lo ha conseguido, y lo ha demostrado en diversos conciertos bajo la dirección de quien fuera marido de la du Pré, Daniel Barenboim.

Lástima que, hasta ahora, sólo haya podido encontrar un fragmento de esa interpretación… ¡Es una maravilla!

Web oficial de Alicia Weilerstein

La música que me gusta (2): “Adiós Nonino”, de Astor Piazzolla

Astor Piazzolla (1921-1992)

Astor Piazzolla es uno de los más grandes músicos del siglo XX, capaz de emocionarme siempre con cualquiera de sus obras. No será extraño que vuelva a dejar aquí otras composiciones suyas. Pero Adiós Nonino tiene para mí un significado muy especial…

En la versión que inserto a continuación ese otro argentino (y también israelí, palestino y español) que acaba de cumplir los 70 años de edad regalándonos música para la paz, Daniel Barenboim, interpreta la inmortal melodía de Piazzolla al piano y dirige a la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.

Pero no me resisto a añadir, además, esta otra versión más íntima del propio Astor Piazzolla, grabada en 1985 con su quinteto “Tango Nuevo”, en la que el piano y el violín acompañan al bandoneón del maestro acariciando el alma de quien los escucha…