Una limosna por favor

Una limosna por favor

Los habituales de este blog, sobre todo los que ya llevan tiempo siéndolo, saben que de vez en cuando nos gusta jugar con las imágenes para encontrar su origen y significado; o dicho de modo más concreto: viendo el detalle de una pintura, averiguar el cuadro al que pertenece y lo que representa.

En estos casos, las respuestas acertadas no se publican hasta que pasen tres o cuatro días (siempre hay quien acierta enseguida) para dar opción a participar a más personas; aunque sí iré anunciando, sin demora, quienes han dado las respuestas correctas. Cualquier otro comentario sobre el tema sí será publicado.

Esta vez creo que es muy fácil. Lamento no haber conseguido una imagen de mayor resolución; pero me parece que es suficiente para los sagaces lectores del blog. Aquí está:

junio

*

Quedo a la espera de sus respuestas. 😉

Sombrero de copa

Sombrero de copa

El sombrero de copa o sombrero de copa alta, conocido también como chistera en España o galera en Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay (según Wikipedia) fue muy usado por los hombres durante todo el siglo XIX y principios del XX. Por entonces, era raro encontrar un caballero que se preciara de serlo sin su prácticamente imprescindible chistera. Incluso provocadores natos como el pintor francés Édouard Manet, el autor de obras tan polémicas como Olympia o Le Déjeuner sur l’Herbe, aparece vestido como un dandi -sin que le falte el sombrero de copa, por supuesto- cuando en 1867 le retrata Henri Fantin-Latour, en un cuadro que se encuentra en el Art Institute de Chicago.

Henri Fantin-Latour. Retrato de Édouard Manet. Art Institute

Henri Fantin-Latour. Retrato de Édouard Manet (1867). Art Institute. Chicago

.

Hoy en día, el sombrero de copa ha quedado relegado (cada vez más) a determinadas ceremonias; pero en aquella época resultaba indispensable hasta en los momentos de ocio. Sirva de ejemplo la siguiente pintura del alemán Franz Ludwig Catel que nos muestra al príncipe Luis de Baviera (en un cuadro encargado por él mismo) disfrutando con sus amigos (la mayoría artistas) de una buena jarana, el año 1824, en una Taberna de Vinos Españoles, en Roma.

crown-prince-ludwig-in-the-spanish-wine-tavern-in-rome-by-franz-ludwig-catel-1824 joseph donaghy

Franz Ludwig Catel. El príncipe Luis de Baviera en la Taberna de Vinos Españoles de Roma (1824). Neue Pinakothek. Munich

.

Ya en 1935, el sombrero de copa da título a una comedia musical, Top Hat, dirigida por Mark Sandrich, con música y letra de Irving Berlin y con Fred Astaire y Ginger Rogers en los papeles principales. A esa película pertenece, por cierto, una de las melodías emblemáticas de la famosa pareja de bailarines: Cheek to Cheek.

¿Qué no has visto ningún sombrero de copa en este vídeo? No te preocupes, que pongo otro repleto de ellos…

¿Pero a qué viene tanto sombrero de copa? -te preguntarás. Bueno… tiene su explicación. Hace tiempo que estaba pensando volver a traer aquí uno de esos juegos de investigación como los que ya hicimos antes. El otro día nuestro amigo Francisco Javier Tostado, amablemente, me lo pidió. Y si Francisco lo pide, no hace falta más.

La imagen que les dejo es ésta:

Copia

.

¿Quién es este señor con sombrero de copa y qué está haciendo?

Como es habitual en estos “juegos” los comentarios y las respuestas no aparecerán hasta dentro de unos días, dejando tiempo para participar. Gracias, por anticipado…

El caso del extraño vestido

El caso del extraño vestido

Tras dos “sesudas” entradas musicales, dedicadas a los dos grandes compositores de los que se ha celebrado este año 2013 el bicentenario de su nacimiento, Wagner y Verdi, las cuales han servido también como homenaje a algunos españoles -no tan conocidos- que de un modo u otro tuvieron relación con ellos como, por ejemplo, José de Letamendi, Joaquín Marsillach, Luis Suñé, José María Ballvé, Amalio Prim (todos ellos médicos) o Antonio García Gutiérrez, que abandonó sus estudios en la Facultad de Medicina para entregarse por entero a su pasión literaria, me parece que ha llegado la hora de plantear un nuevo juego, mostrando el detalle de un cuadro que nada tiene que ver con la medicina.

Y, como ya tenemos confianza, me van a permitir el atrevimiento de pedir que centren su atención en este “extraño vestido”.

Juego 12 2013

Las preguntas, esta vez, ya se las pueden imaginar…

  • ¿Quién es el personaje que osa posar con tan escueta, natural y curiosa vestimenta?
  • ¿En qué cuadro podemos verlo y cómo se llama su autor?

Sabiendo ya que los habituales de este blog -a los que tanto aprecio- nada tienen que envidiar al mismísimo Sherlock Holmes, estoy convencido de que muy pronto darán con la correcta solución del “caso”. Pero, en esta ocasión, les digo que pueden expresarse con absoluta libertad, aportando en sus respuestas todos los datos que estimen convenientes, sin temor a agotar el juego con ellas, porque esas respuestas no se harán públicas hasta el día 20 de los corrientes, para dar algo de tiempo a quien quiera hacerme el honor de participar. 😉

🙂 Gracias.

¿Jugamos?

¿Jugamos?

Llega de nuevo el fin de semana. Pero aquí, donde vivo, ya hace frío. Apetece quedarse en casa calentito, escuchando música, viendo una buena película, leyendo tranquilamente y ¿por qué no? jugando. ¿Te apetece?

He aquí las dos pistas que dejo para este juego: un vídeo musical de una película que, a su vez, está basada en una de las grandes obras de la literatura universal y una fotografía.

Actriz

Y ahora las preguntas:

Muy fácil: ¿En qué obra literaria está basada la película de la que se han tomado las imágenes del vídeo, y quién es el autor del libro?

¿Cómo se llama la melodía que suena y quién la compuso?

Para terminar, dos nombres más, por favor, el de la actriz protagonista -la que vemos en la foto- y el de su personaje.

¿Bailamos? ¡Uy! Digo… ¿Jugamos? 🙂 Muchas gracias, de antemano, a todos los que participen en este nuevo juego de amigos, un frío fin de semana…

La tentación primigenia

open-altarpiece

He aquí las doce tablas del Políptico de la Adoración del Cordero Místico, conocido también como Políptico de Gante o Altar de Gante, realizado por los hermanos Hubert y Jan van Eyk , para el altar mayor de la Catedral de San Bavón, en la mencionada capital flamenca. Fue Hubert van Eyk quien comenzó a pintar la magna obra, y a ella se dedicó hasta su muerte en 1426; pero sería su hermano quien la culminara en 1432.

Los interesados en contemplar esta obra con detalle, pueden hacerlo accediendo a la estupenda página electrónica cuyo enlace les dejo a continuación:

Closer to Van Eyk: Rediscovering the Ghent Altarpiece

En la parte superior del retablo, a la derecha, Jan van Eyk nos muestra a Eva (una Eva, por cierto, a quien la pudibundez del siglo XIX vistió, pero hoy podemos ver en su estado natural). Ella, Eva, lleva en su mano derecha el fruto prohibido. Un extraño fruto -como podíamos apreciar en el detalle publicado en la entrada anterior- que en nada parece la tradicional manzana, deliciosa fruta a la que sin razón atribuimos normalmente la primera tentación, porque el Génesis no especifica cual era el fruto del árbol del bien y del mal. No me explico por qué ha tenido la manzana siempre “tan mala prensa”, desde la manzana de la discordia, que llevó al Juicio de Paris, hasta la manzana de Blancanieves, entre otras.

the-ghent-altarpiece-eve-the-killing-of-abel

Pero esta Eva de Jan van Eyk tiene una característica que llama la atención: está embarazada. Van Eyk es muy cuidadoso con la anatomía, la representa fielmente, y el estado de la mujer no ofrece dudas. Los expertos señalan que representa así a la madre universal. La explicación me parece satisfactoria. No obstante, entre la multitud de representaciones artísticas de Eva, dudo que podamos verla embarazada con frecuencia. Y puestos a criticar -no sólo a Van Eyk, sino ahora sí a la mayoría de los artistas- ¿por qué, si hasta después de comer del fruto prohibido no tuvieron Adán y Eva conciencia de su desnudez, aparecen casi siempre ocultando recatadamente sus genitales con las típicas hojas antes de comerlo?

A todos los amigos que tan amablemente y con tanto acierto han participado en este juego del fruto prohibido y la tentación de Eva: muchas gracias y un fuerte abrazo.

¿Pero esto qué es?

MisterioAntes de volver a ponernos serios, con uno de esos artículos de “erudito a la violeta”(!) con los que -de cuando en cuando- les castigo, y consciente de que estoy en deduda con los amables amigos que han tenido la gentileza de premiar este blog (espero que no me quiten los premios por entradas como la de hoy) y que debo responder como merecen, he pensado que podíamos jugar otra vez al juego de encontrar el cuadro del que se ha tomado el detalle que ahora vemos. Aunque no vemos mucho, la verdad: una mano (derecha por más señas) que sostiene algo extraño, con forma esférica, como una pelotita; algunos cabellos; parte de un pecho… Pero es que ustedes, mis queridos amigos, ya han demostrado que son gente cultivada, capaz de resolver en un momento los retos que hasta ahora les he planteado, y -lo confieso- en esta ocasión he pretendido ponérselo más difícil… Al menos, creo yo que es más difícil. ¡Ustedes dirán!

NOTA: (!) Según el Diccionario de la RAE, “erudito a la violeta” es el “hombre que solo tiene una tintura superficial de ciencias y artes”, o sea, este servidor de ustedes. 🙂

Un niño y el esqueleto de otro niño…

20131021

Querida amiga, querido amigo:

Como el juego de Yael y Sísara parece que nos resultó divertido (al menos para algunos) he pensado iniciar la semana con otro juego similar que, por esta vez, me parece más fácil para los médicos… prometo que, en el siguiente, no habrá ventajas.

Vemos a un niño que mira fijamente no sabemos donde y, ante él -quizás lo sujeta entre sus manos- lo que parece ser el esqueleto de otro niño… ¡Tenebroso asunto!

¿Quién es ese niño?

¿En qué cuadro lo encontramos?

Si te apetece jugar… ¡Ánimo!

¡Ah! Y feliz semana. 🙂

Yael mata a Sísara

Artemisia Gentileschi 1620

Artemisia Gentileschi (1593-1656)

Sísara, el general cananeo ha sido derrotado por las tropas israelitas comandadas por Barac, y acude a esconderse, confiado, a la tienda de Yael, una nómada no israelita cuyo marido (al que parece no tener muy en cuenta) ha establecido alianza con los cananeos. Sísara, agotado, le pide agua y cobijo. Yael le da leche, lo acuesta, lo cubre… y le clava en las sienes una estaca de las que servían para sujetar la tienda. Se cumple así la profecía de Débora, la profetiza y juez que había llevado a los israelitas a la batalla. El enemigo no muere por la espada de Barac sino a manos de una mujer…”

Encontramos esta historia que tanto ha atraído a pintores de todos los tiempos, pero sobre todo en el Renacimiento y el Barroco, en los capítulos 4 y 5 del Libro de los Jueces, en la Biblia. Ciertamente habría mucho que hablar sobre este tema que se iniciaba en la entrada anterior, a modo de juego, y al que tan amable como acertadamente han respondido algunos muy estimados amigos; habría que hablar, sobre todo, desde el punto de vista ético… por la actitud engañosa de la protagonista. Pero, como complemento a esa entrada, simplemente traigo ahora parte del texto al que hemos hecho referencia; algunos ejemplos -sólo una pequeña muestra- de los muchos cuadros que existen sobre el tema (como en todos se repite el momento en que Yael mata a Sísara solamente se menciona el nombre del pintor, o la pintora, como es el caso de la gran Artemisia Gentileschi, cuya obra da inicio a esta entrada, y famosa por su impresionante representación de la muerte de Holofernes a manos de Judith… es decir, una experta en la materia); y finalmente un enlace que me ha parecido de interés para quienes quieran saber más sobre el tema.

“Sísara huyó a pie hasta la tienda de Yael, esposa de Jéber, el quenita, pues había paz entre Yabín, rey de Jasor, y la casa de Jéber, el quenita. Yael salió al encuentro de Sísara y le dijo: ‘Acércate, mi señor, acércate a mí, no temas’. Entró en su tienda y ella lo tapó con una manta. Él le pidió: ‘Por favor, dame de beber un poco de agua, pues tengo sed’. Ella abrió el odre de leche, le dio de beber y lo tapó de nuevo. Él le dijo: ‘Ponte a la puerta de la tienda, y si viene alguno y te pregunta: ¿hay alguien aquí?, le responderás: no hay nadie’.

Yael, esposa de Jéber, agarró una estaca de la tienda y tomó el martillo en su mano, se le acercó sigilosamente y le clavó la estaca en la sien hasta que se hundió en la tierra. Y él, que estaba profundamente dormido y exhausto, murió. Entre tanto, Barac venía persiguiendo a Sísara. Yael salió a su encuentro y le dijo: ‘Ven y mira al hombre que buscas’. Entró en la tienda: Sísara yacía muerto con la estaca en la sien.”

[Jue 4: 17-22]

818px-Palma_il_Giovane_Giaele_uccide_Sisara

Palma el Joven (1548-1628)

Felice Ficherelli-597964

Felice Ficherelli (1605-1660)

Gregorio_Lazzarini_001

Gregorio Lazzarini (1655-1730)

1110px-Jacopo_Amigoni_002

Jacopo Amigoni (1682-1752)

Francesco Trevisani 1656 1746 Jael y Sísara

Francesco Trevisani (1656-1746)

Para quien le interese saber más sobre el tema, dejo a continuación un par de enlaces que -en mi modesta opinión- pueden servir como fuente de conocimiento y reflexión:

EFETA: Débora y Yael

Isabel Gómez-Acebo: Débora y Yael

La mujer del martillo y el clavo

S de B J D B 1635

Hoy me he encontrado de repente con este cuadro. Me ha impresionado. No sé cuanto tiempo he estado contemplándolo… Al rato se me ha ocurrido un juego. ¿Por qué no? Un juego para jugarlo despacio, con tiempo… No puedo evitar las prisas fuera de aquí, aquí sí. Y si alguien quiere jugar conmigo, estaría encantado.

El juego consiste en averiguar la historia de la que esta imagen forma parte… Hay otras, por supuesto, que publicaré más adelante. Por ahora nos preguntamos:

  1. ¿Quién es esta mujer que nos mira fijamente con gesto adusto, llevando un terrible martillo en su mano derecha?
  2. ¿Quién es la anciana que parece estar orando, con las manos juntas, detrás de ella?
  3. ¿Quién es el caballero vestido con armadura que se ve al fondo?

De momento, me permitirán que no de pistas y reserve para una ocasión posterior más datos sobre el cuadro. Poco a poco iremos resolviendo el misterio… ¿Jugamos?