Gabriel Tapié de Céleyran: el primo médico de Toulouse-Lautrec

171167_Lautrec_Dr Gabriel Tapie De Celeyran

Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901). El doctor Gabriel Tapié de Céleyran (1894)
Óleo sobre lienzo. 110 x 56 cm.
Museo Toulouse-Lautrec. Albi. Francia

Estoy convencido que, de no haber sido el primo y uno de los mejores amigos -si no el mejor- de Toulouse-Lautrec, difícilmente alguien podría hablar hoy sobre el médico Gabriel Tapié de Céleyran. De nada servirían para recordarle los años que fue ayudante del célebre doctor Jules-Émile Péan, entre 1891 y 1895; aunque fue Tapié de Céleyran, precisamente, quien introdujo a su primo artista en la sala de operaciones del doctor Péan, y gracias a ello Toulouse-Lautrec pintó el cuadro que podemos ver a continuación:

Toulouse-Lautrec Docteur Péan

Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901). El Dr. Péan operando (1891-1892)
Óleo sobre cartón. 74 x 50 cm.
Sterling and Francis Clark Art Institute. Williamstown, Massachusetts, USA

Sobre este cuadro pueden encontrar cumplida información en un artículo publicado en 2008 por Aronson y Ramachandran en Journal of the Royal Society of Medicine titulado: “The diagnosis of art: Dr. Pean’s operation” (pulsando sobre su título se accede directamente al artículo). Igualmente, me parece muy recomendable la entrada sobre este mismo cuadro publicada en el blog The Physician’s Palette, a la que también se accede pulsando sobre su título. Esa cabeza de pelo negro que vemos por detrás, a nuestra derecha en el cuadro, es la cabeza de Tapié de Céleyran.

Toulouse-Lautrec retrató a su primo medico en numerosas ocasiones. A veces, con unas simples líneas -como en el siguiente dibujo, fechado en 1894- que nos muestran su figura, alta y desgarbada, con sus antiparras, su bastón y su casi imprescindible chistera. Un dibujo que, en su sencillez, es prácticamente un retrato psicologico del primo médico.

un_doctor_de_casa_gabriel_tapie_de_celeyran_1894

Pero también lo retrató, junto a él mismo (son esos dos personajes, el alto y el bajito, que se ven an la parte central y superior del cuadro) en el Moulin Rouge, como buenos compañeros de juerga que eran, en las bulliciosas noches de París.

At the Moulin Rouge

Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901). En el Moulin Rouge (1892/1895)
Óleo sobre lienzo. 123 x 140,5 cm.
The Art Institute of Chicago. USA

Juntos, también, aparecen los dos primos en esta curiosa y simpática fotografía, en la que es el pintor, en vez de su primo, quien parece ejercer el papel de médico tomando el pulso a un acompañante que no hemos podido identificar.

Tapié de Céleyran y Toulouse-Lautrec

Cabe añadir que, tras el fallecimiento de Toulouse-Lautrec, su primo médico fue uno de los que más honró su memoria, impulsando y participando activamente en la creación del Museo que se creó en Albi, la ciudad natal del artista, al que donó gran parte de su propia colección de pinturas.

Seguramente ambos primos, el pintor y el médico, tan aficionados a las delicias de las noches de París, disfrutarían ahora del Moulin Rouge tanto como entonces…  A ese par de bon vivants está dedicado este vídeo…

  1. Hola Francisco,
    desconocía que Toulouse-Lautrec tuviera un primo médico y “tan amigo”. Sin duda se debieron influir mutuamente, quizás Toulouse le contagió sus ganas de vivir la noche parisina (¿o quizás fue al revés?) y el Dr. Tapié de Céleyran influyó en algunas de las obras del célebre pintor. Felicidades por el sorprendente y bien documentado post, y por el video del Moulin Rouge que tan bien lo complementa. Sin duda, la próxima vez que acuda a París, me pasaré por el barrio de Montmarte y visitaré el Moulin Rouge.
    Un saludo,
    Fco. Javier Tostado

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    • Muchas gracias Francisco Javier, querido colega y amigo, por tu amable felicitación. Aunque hace tiempo que quería acercarme a la figura de Toulouse-Lautrec, sobre todo por su propia enfermedad, entre unas cosas y otras lo había ido dejando, pensando que ya estaba bien estudiada y que no habría mucho que aportar. Pero, la verdad, es que me he encontrado -ahora que, por fin, me he decidido a hacerlo- con algunas sorpresas, por lo menos curiosas. Tanto que, en contra de mi costumbre (me gusta variar de temas para no aburrir) voy a continuar con Toulouse-Lautrec como protagonista en un par de entradas más (aunque, seguramente, intercalaré alguna con otro tema).
      Un abrazo afectuoso, y feliz fin de semana de comienzos de noviembre.

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  2. Espléndida entrada Paco, como siempre eres un investigador nato, ante tu pasión te lanzas de cabeza y de lo más hondo sacas verdaderas joyas🙂
    Un gran beso🙂

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  3. Querido Francisco, con la única intención de completar un pequeño detalle de esta espléndida e interesante entrada, te indico que el 3º en discordia en la foto en la que Toulouse-Lautrec toma el pulso parece ser el autor de algunas de las famosas fotografías que hoy se conservan del pintor, Maurice Guibert, también bon vivant y compañero de correrías nocturnas. E incluso aparece en alguno de sus cuadros (“Pareja en un bar”).
    Y para justificar tal afirmación aporto esta fuente:
    http://www.aloj.us.es/galba/MONOGRAFICOS/LAUTREC/Foto_Guibert.htm

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  4. Y otra pequeña aportación. El cartel, en Toulouse-Lautrec, debe mucho a una moda de la época, el japonismo, la influencia del arte y la estética japonesa en muchos pintores de la época. Toulouse-Lautrec utilizó como firma un a modo de sello japonés con sus iniciales HTL, aquí visible en la caricatura al carboncillo de su primo el médico.
    El cartel especialmente, porque todo empezó con la recepción, como papel de envoltorio de algunas cerámicas, de grabados ukiyo-e, técnica xilográfica muy elaborada y compleja, muy popular entonces en Japón, época Edo, pero nada valorados desde el punto de vista artístico. Los mejores artistas se sacaban un dinero vendiendo series de muy diversa temática, desde el paisaje hasta artistas del teatro kabuki pasando por bellas mujeres y las populares, y hoy muy cotizadas, estampas de shun-ga, de alto contenido erótico en las cuales, se ha descubierto recientemente, se inspiró Picaso para algunas de sus series de grabados.
    El 400 aniversario del primer contacto de España con Japón está haciendo énfasis en esta influencia.
    Gracias, Francisco y a todos vosotros.

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